Los espumosos son para el verano

El verano ha llegado con fuerza y ahora más que nunca buscamos refrescarnos en las cotizadas y esperadas terrazas de los bares.

¿Eres más de cerveza o de vino? Parece que tenemos asociado el consumo de cerveza al verano mientras que el vino queda relegado al consumo de invierno. Exceptuando el tinto de verano, parece que quedan pocas alternativas para su consumo estival. Pero si eres amante del vino y las burbujas quizá no conoces las alternativas que el mundo del vino te ofrece.

Los vinos espumosos son poco conocidos o asociados al consumo de invierno. Sin embargo son vinos frescos y divertidos y muy adaptables a los menús de verano. Se trata de vinos gaseosos con unas burbujas que suben rápidamente en copa y cuyo gas se consigue gracias a una segunda fermentación, en botella o en depósitos.

A diferencia de los vinos gasificados a los que se les añade el gas se les añade de manera artificial, los vinos espumosos obtienen el gas de una segunda fermentación natural como con el método champenoise, con el que se elabora el popular champagne francés (vino espumoso en la región de Champaña-Ardenas) en el que la segunda fermentación se da en botella.  Otro método para realizar la segunda fermentación es el Granvás, que a diferencia del Champenoise, la segunda fermentación se realiza en grandes depósitos de acero inoxidable en lugar de realizarse en botella. Este método es el que usamos en Bodega Iniesta para la elaboración de nuestros Corazones Spumantes.

Los vinos espumosos más conocidos por el gran público son el champagne francés y el cava catalán, aunque hay otro espumoso que se ha hecho un hueco en el paladar de los españoles, el Lambrusco. Este vino que se elabora con la variedad tinta del mismo nombre, es originario de la región de Emilia-Romaña en Italia. Los espumosos que se obtienen, frizzantes, con un bajo nivel de carbónico tienen un carácter fresco y frutal. De los espumantes italianos también destaca la conocida denominación de origen Prosecco, procedente de las regiones de Véneto y Friuli-Venezia-Giulia.

Pero más allá de los mundialmente conocidos, hay todo un universo de vinos espumosos muy variados aptos para “todos los paladares”.

El mayor viñedo del mundo

Castilla-La Mancha es la región con el mayor viñedo del mundo. Con más de 473.000 hectáreas dedicadas al cultivo de la vid, representa prácticamente el 50% de la superficie de viñedo española. Por lo que no es de extrañar que cada año aparezcan innovadoras propuestas en la elaboración de vinos.

Los vinos manchegos tienen una excelente relación calidad-precio y poco a poco van abriéndose hueco en las mesas de los enófilos que van descubriendo nuestras variedades autóctonas y nuestro know how.

Los vinos espumosos de Castilla-La Mancha se elaboran con variedades de esta región, como el Macabeo, con el que elaboramos nuestro Corazón Spumante Blanco que se caracteriza por una acidez muy equilibrada. También se utiliza la Chardonnay o la variedad autóctona estrella de la Manchuela, la Bobal con la que elaboramos nuestro Corazón Spumante Rosado.

Muchos de estos espumosos poco o nada tienen que ver con el concepto de “champán” o de “cava de Navidad” que mucha gente asocia a todos los espumosos. Hay variedad, ¡mucha variedad! Dulces, afrutados, con más o menos burbujas. Te invitamos a que conozcas un poco más los espumosos manchegos y descubras las alternativas que existen para refrescarte este verano.